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CONTROL MACHETE: CUANDO EL RAP MEXICANO ROMPIÓ LA BARRERA DEL UNDERGROUND

Portada de The Brand Magazine con tres hombres de hip hop; destaca Control Machete y el texto Hip Hop Mexicano.
Portada #08

Desde Monterrey, Control Machete convirtió una expresión que llevaba años desarrollándose en distintas escenas mexicanas en un fenómeno capaz de ocupar radio, televisión, tiendas de discos y escenarios internacionales. No fueron el principio del rap en México, pero sí protagonizaron uno de los momentos decisivos para su expansión frente al gran público.


Hablar de Control Machete implica evitar una simplificación frecuente en la historia del Hip Hop mexicano. El grupo no inventó el rap en México ni representa su punto de partida. Cuando apareció a mediados de los años noventa, la cultura ya llevaba tiempo circulando por el país mediante distintas vías: discos y casetes procedentes de Estados Unidos, migración, televisión, cine, breaking, graffiti y el intercambio constante con las comunidades mexicanas y chicanas del otro lado de la frontera. En distintas ciudades ya existían jóvenes escribiendo, improvisando, produciendo y organizándose alrededor del Hip Hop mucho antes de que la industria discográfica nacional prestara verdadera atención al fenómeno.


La importancia de Control Machete se encuentra en otro lugar. El grupo consiguió cambiar la escala de lo que podía significar hacer rap desde México. Su éxito llevó una expresión todavía asociada principalmente con circuitos alternativos frente a cientos de miles de personas y demostró que un proyecto mexicano podía construir una identidad propia, alcanzar un mercado masivo y cruzar fronteras sin ocultar su procedencia.


Monterrey y el nacimiento de Control Machete

Control Machete nació en Monterrey, Nuevo León, dentro de un ambiente musical especialmente fértil. Durante los años noventa, la ciudad comenzó a producir una generación de propuestas que mezclaban rock, electrónica, funk, rap y diferentes influencias latinoamericanas. Con el tiempo, buena parte de aquella explosión sería relacionada con el término Avanzada Regia, aunque las bandas involucradas podían ser radicalmente distintas entre sí.


En ese contexto coincidieron Fermín IV, Pato Machete y Antonio “Toy” Hernández, mejor conocido como Toy Selectah. Los tres habían participado anteriormente en otros proyectos musicales: Fermín en Prófuga del Metate, Pato en Pasto y Toy en La Última de Lucas. Una crónica publicada en 1997 describía cómo Toy comenzó a trabajar con pistas sobre las que Fermín y Pato terminaron rapeando, dando forma a la propuesta que posteriormente conoceríamos como Control Machete.


La estructura del grupo resultó especialmente efectiva. Fermín IV poseía una voz grave y contundente; Pato Machete aportaba una cadencia y personalidad diferentes, mientras Toy Selectah construía buena parte del universo sonoro desde la producción y el DJing. No se trataba de tres músicos intentando representar el mismo personaje, sino de elementos distintos que funcionaban dentro de una misma identidad.


Tres hombres miran hacia abajo frente a un edificio; logo verde dice CONTROL MACHETE.
Mucho Barato

Mucho Barato: el disco que cambió las dimensiones del rap mexicano

El momento decisivo llegó con Mucho Barato. El álbum pertenece al ciclo discográfico 1996-1997: sus créditos conservan 1996 asociado a Universal Music México, mientras algunas ediciones y servicios registran su lanzamiento comercial en 1997. Más allá de esa diferencia de catalogación, fue durante ese periodo cuando Control Machete pasó rápidamente de ser una propuesta regiomontana a convertirse en uno de los nombres más visibles de la música alternativa mexicana.


Mucho Barato contenía canciones como “¿Comprendes, Mendes?”, “Andamos Armados”, “Humanos Mexicanos”, “Así Son Mis Días” y “Únete Pueblo”. La producción utilizaba baterías contundentes, scratches, samples y bajos pesados, mientras Fermín y Pato desarrollaban una manera de rapear agresiva y claramente reconocible. El resultado recibía influencias evidentes del Hip Hop estadounidense, pero no intentaba fingir que había sido creado en Nueva York o Los Ángeles. Su vocabulario, pronunciación y personalidad estaban profundamente relacionados con México y, particularmente, con el norte del país.


Ese detalle fue fundamental. Durante años, buena parte del rap que llegaba a los jóvenes mexicanos provenía de Estados Unidos. Artistas afroamericanos, latinos y chicanos habían servido como puerta de entrada a la cultura para distintas generaciones. Con Control Machete ocurrió algo diferente: el público podía escuchar una producción contundente y encontrar encima de ella voces mexicanas hablando desde una realidad reconocible.


El cambio puede parecer sencillo visto desde el presente, cuando existe una cantidad enorme de rap producido en México y cualquier artista puede distribuir una canción internacionalmente desde una computadora. En 1996, la situación era radicalmente distinta. Conseguir un contrato, fabricar discos, obtener distribución nacional y entrar en la programación de medios masivos representaba una barrera enorme para un género que todavía no ocupaba un espacio estable dentro de la industria mexicana.

Control Machete atravesó esa barrera.


“¿Comprendes, Mendes?” y la llegada al gran público

Entre las canciones de Mucho Barato, “¿Comprendes, Mendes?” terminó convirtiéndose en una de las piezas esenciales de su primera etapa. El título era provocador, memorable y cargado de la irreverencia que caracterizaba al grupo. Musicalmente, la canción conservaba una estructura contundentemente Hip Hop y funcionó como una carta de presentación perfecta para una audiencia que quizá nunca había prestado atención al rap producido dentro del país.



Su videoclip consiguió rotación televisiva y el nombre de Control Machete comenzó a circular fuera de los espacios estrictamente underground. El grupo apareció en medios, realizó presentaciones fuera de Monterrey y empezó a extender su presencia hacia otros mercados latinoamericanos. Para 1997, la prensa ya documentaba cómo el fenómeno comenzaba a superar las fronteras de su ciudad de origen.


Lo importante no fue únicamente que una canción de rap mexicano tuviera éxito. Lo verdaderamente significativo fue que miles de personas que no pertenecían a las escenas locales comenzaron a descubrir que en México ya existía Hip Hop. Para muchos escuchas, Control Machete no fue necesariamente el primer rap mexicano que existió, pero sí pudo ser el primero que llegó hasta ellos.


Casete blanco junto a su portada de Control Machete, sobre fondo gris; se ve texto en español y un aire nostálgico.
Mucho Barato Casette

El éxito comercial y la discusión sobre la autenticidad

El crecimiento del grupo también abrió una discusión recurrente dentro del Hip Hop: ¿qué sucede cuando una cultura desarrollada principalmente en circuitos alternativos entra en la industria?


La relación entre rap y éxito comercial siempre ha sido complicada. Desde Estados Unidos hasta México, determinadas escenas han observado con desconfianza a los artistas que consiguen exposición masiva, como si alcanzar una audiencia mayor implicara necesariamente abandonar los principios de la cultura. Sin embargo, Mucho Barato representa un caso interesante porque su crecimiento comercial no estuvo acompañado de una transformación radical destinada a convertir al grupo en una propuesta pop convencional.


El disco seguía siendo áspero. Las voces continuaban siendo agresivas. Los beats eran pesados y la estética del proyecto permanecía considerablemente alejada de las fórmulas que dominaban la radio mexicana de aquellos años. A pesar de ello, el público respondió y el álbum alcanzó ventas extraordinarias para un proyecto mexicano de Hip Hop de mediados de los noventa.


Las cifras históricas publicadas sobre Mucho Barato varían según la fuente y los territorios contabilizados, por lo que resulta más prudente no construir su importancia alrededor de un número específico. Lo que no está en discusión es que el álbum convirtió a Control Machete en un fenómeno comercial muy poco habitual para el rap mexicano de aquella época.


Ese éxito envió un mensaje importante a la industria: existía una audiencia para esta música.


Una voz propia desde el norte de México

Otro elemento esencial de Control Machete fue su procedencia. La industria musical mexicana había estado históricamente muy concentrada en Ciudad de México, pero el grupo apareció desde Monterrey, demostrando que las nuevas expresiones musicales del país podían desarrollarse lejos del centro tradicional de la industria.


Esto también resulta importante cuando intentamos reconstruir la historia del Hip Hop mexicano. México no tuvo una sola escena. Durante los años ochenta y noventa diferentes comunidades fueron desarrollándose en distintas regiones, muchas veces sin conocerse completamente entre ellas. La frontera norte mantenía un intercambio cultural constante con Estados Unidos; ciudades como Tijuana, Ciudad Juárez y Monterrey tenían dinámicas particulares, mientras La Laguna, Guadalajara, Ciudad de México y otros puntos del país construían sus propios espacios.


Control Machete debe entenderse dentro de ese mapa: no como el origen absoluto del rap mexicano, sino como una de las expresiones que consiguió una visibilidad excepcional dentro de una cultura mucho más amplia.


Su éxito también demostró que adoptar el Hip Hop no significaba reproducir exactamente la realidad estadounidense. México podía utilizar sus herramientas —MCing, DJing, sampling, breakbeats y cultura de barrio— para construir algo que respondiera a su propio contexto. Control Machete recibió influencias del exterior, pero su manera de expresarlas terminó siendo reconociblemente mexicana.


Después de Mucho Barato

El enorme impacto del debut creó una pregunta inevitable: ¿qué podía hacer Control Machete después de un disco que había cambiado por completo las expectativas alrededor del grupo?


La respuesta llegó en 1999 con Artillería Pesada presenta.... El segundo álbum amplió la propuesta y produjo canciones que terminarían convirtiéndose también en piezas fundamentales de su catálogo, especialmente “Sí Señor”. Para entonces, Control Machete ya había dejado de ser una novedad. El reto consistía en demostrar que detrás del impacto inicial existía un proyecto capaz de evolucionar.


El grupo comenzó además a participar en un momento de enorme transformación cultural dentro de México. A finales de los noventa y principios de los dos mil, una nueva generación de músicos, cineastas, artistas visuales y productores mexicanos comenzó a obtener atención internacional. El Hip Hop pudo dialogar con ese movimiento y uno de los ejemplos más interesantes apareció alrededor de Amores perros, la película dirigida por Alejandro González Iñárritu.


Control Machete participó en su universo musical mediante “De Perros Amores”, junto a Ely Guerra. La colaboración mostró otra dimensión del crecimiento que estaba experimentando el rap mexicano: ya no se encontraba exclusivamente dentro de discos y conciertos, sino que comenzaba a relacionarse con otras expresiones culturales que también estaban atravesando fronteras.


La música del grupo continuó evolucionando y en 2003 apareció Uno, Dos: Bandera, tercer álbum de estudio de Control Machete. Para entonces la formación y las trayectorias personales de sus integrantes estaban cambiando. Fermín IV terminaría alejándose de la agrupación y desarrollaría una carrera propia; Pato Machete continuaría trabajando en diferentes proyectos y Toy Selectah consolidaría una trayectoria particularmente importante como productor y DJ, conectando posteriormente Hip Hop, música electrónica y distintos sonidos latinoamericanos.


Mucho más que tres integrantes

Una lectura superficial de Control Machete podría concentrarse únicamente en sus canciones más populares, pero su influencia resulta más interesante cuando se observa lo que representaron para quienes estaban comenzando a hacer música.


Para un joven mexicano de finales de los noventa, ver a Fermín IV y Pato Machete rapeando en televisión significaba algo que hoy resulta difícil dimensionar. Internet todavía no había democratizado la distribución musical, las redes sociales no existían y grabar profesionalmente seguía siendo costoso. La distancia entre un artista underground y una audiencia nacional era enorme.


Control Machete hizo visible que esa distancia podía recorrerse.

Eso no significa que después de ellos la industria abriera automáticamente sus puertas al Hip Hop. De hecho, buena parte del rap mexicano continuó desarrollándose desde la independencia y el underground. Pero el precedente ya existía. Un grupo proveniente de Monterrey había demostrado que era posible grabar un álbum de rap mexicano, conseguir distribución internacional, aparecer en MTV, viajar fuera del país y construir una audiencia considerable sin abandonar completamente la identidad que lo había llevado hasta allí

.

Para muchos artistas posteriores, esa imagen podía resultar tan influyente como la propia música.

Portada de CONTROL MACHETE, con collage verde de robots y cables; texto uno,dos:bandera en la parte superior.
Uno, Dos: Bandera

El lugar de Control Machete en la historia

Con el paso del tiempo, las historias musicales tienden a simplificarse. Décadas de movimientos, escenas locales y artistas desconocidos terminan condensadas alrededor de unos cuantos nombres porque son los que dejaron discos disponibles, aparecieron en televisión o consiguieron reconocimiento comercial.


Por esa razón sería incorrecto afirmar que Control Machete inició el rap mexicano.

Antes de ellos hubo personas construyendo Hip Hop en distintas regiones del país. Algunas dejaron grabaciones; otras solamente permanecen en testimonios, flyers, fotografías, casetes o recuerdos de quienes participaron en aquellas escenas. Reconocer esa historia no disminuye la importancia de Control Machete. Al contrario, permite comprenderla correctamente.


Su aportación fue otra y probablemente más interesante: cambiaron la escala del rap mexicano.


Con Mucho Barato, una expresión que llevaba años creciendo en diferentes comunidades consiguió una plataforma que hasta entonces muy pocos proyectos nacionales de Hip Hop habían tenido. “¿Comprendes, Mendes?” llevó esa presencia a televisión y radio; las giras ampliaron su territorio y los siguientes discos demostraron que el fenómeno podía continuar.


Control Machete ayudó a colocar una pregunta frente a la industria mexicana: si cientos de miles de jóvenes estaban escuchando esta música, ¿durante cuánto tiempo podía seguir siendo tratada como algo marginal?


La respuesta terminaría apareciendo durante las siguientes décadas. El rap mexicano crecería, se fragmentaría en innumerables estilos, produciría escenas independientes, alcanzaría grandes festivales y eventualmente entraría en una era donde artistas mexicanos podrían acumular millones de reproducciones sin necesitar necesariamente el respaldo de una gran compañía discográfica.


Control Machete pertenece a una época anterior a todo eso, una época de casetes, CDs, televisión musical, revistas, tiendas de discos y una industria que todavía decidía qué podía llegar al gran público.


Y precisamente por eso su logro tiene tanto peso, no fueron quienes encendieron la primera chispa del Hip Hop en México. Esa historia es demasiado extensa y compleja para pertenecerle a un solo grupo.



Control Machete fue uno de los proyectos que consiguió que aquella chispa pudiera verse desde mucho más lejos.

THE BRAND MAGAZINE — Historia • Cultura • Legado


Ficha editorial

Artista: Control Machete

Origen: Monterrey, Nuevo León, México

Formación clásica: Fermín IV, Pato Machete y Toy Selectah

Álbum fundamental: Mucho Barato

Periodo de irrupción: 1996–1997

Canción esencial: “¿Comprendes, Mendes?”

Otros álbumes: Artillería Pesada presenta... (1999) y Uno, Dos: Bandera (2003)

Importancia: uno de los grupos decisivos para ampliar la visibilidad comercial e internacional del Hip Hop mexicano.

 
 
 

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